Artista - Queen
Publicación - 1974
Discográfica - E.M.I./Parlophone (Europa) Elektra/Hollywood (US
Calificación: 9
Mejor Canción: Father To Son/ 2º Puesto: March Of The Black Queen u Ogre Battle.
Canciones: 1.Procession/2.Father To Son/ 3.White Queen (As It Began)/ 4.Some Day One Day/ 5. The Loser In The End/ 6. Ogre Battle/ 7. The Fairy Feller's Master Stroke/ 8. Nevermore/ 9. The March Of The Black Queen/ 10. Funny How Love Is/ 11. Seven Seas Of Rye/
Oscuro, pomposo, extravagante, barroco, grandioso...Más o menos así describiría el disco de forma rápida. Si quisiera profundizar y meterme en detalles, sería daros mucho la vara, es tan amplía su composición...Es muy variado y diverso, aunque en el fondo todo sigue la misma línea.
Caracterizado principalmente por su ampulosidad, el estar lleno de arreglos hasta el fondo es el problema que todo el mundo le atribuye, mas en el fondo yo creo que es lo que le hace un disco tan gigantesco, intenten imaginar cualquiera de sus temas con solamente una guitarra, una batería, un bajo y un piano, sería horrendo, asqueroso a cualquier oreja.
En Queen II deciden probar con sonidos más complejos, pistas multi track, coros en todos los lados...todo ello para conseguir un estilo semejante al progresivo, más bien al sinfónico.
Brian May, si bien en su debut rockeaba con riffs impresionantes, en este segundo trabajo se dedica más bien a solos imposibles (The March Of The Black Queen) y orquestaciones de guitarras, que no necesariamente tiene que ser al estilo Procession.
En otros temas como Ogre Battle o Father To Son se decanta por romper las cuerdas, aporrear su guitarra y hacer vibrar las seis cuerdas alcanzando un punto único en toda su carrera, que solo igualaría en Live Killers y algún directillo más.
En ocasiones toda esa pomposidad que predomina en todo el álbum, llega a ser excesiva, lo cual es raro, pues Queen se las arregla muy bien para equilibrar sus instrumentaciones (bueno, siempre no, casi siempre), muchas veces los coros son empalagosos, y las canciones piden a gritos que se les quite partes.
Pero yo a este disco le tengo mucho aprecio, no fue ni mucho menos el primero que escuché, y me cuesta mucho escoger un disco favorito de Queen ( el A Night At The Opera no cuenta, es el mejor y mi preferido de toda la historia), ya que tengo etapas en las que prefiero a uno y otras en las que me lanzo con otro, pero creo que si no contamos el ANATO, este (y quizá también Jazz y A Day At The Races) sería el que más escucho y disfruto escuchando.
El álbum se divide en dos mitades, "La Reina Blanca" (May y Taylor) y "La Reina Negra" (Mercury), no es precisamente una opera rock, visto desde el punto de que las letras no tienen coherencia entre si, y hay canciones que solo sirven como enlace.
Unos pequeños pálpitos, sobre los que Brian toca un centenar de guitarras (en el fondo todas son la misma xD), conforman el pequeño intro llamado Procession, al que rápidamente se une el grandísimo Father To Son, con una delicada melodía "A word in your ear, from father to son", con perfectos arreglos de May, que pasan desapercibidos, pero son una delicia, y en el 2:08 la Red Special empieza a soltar gritos y berridos, mandando todo al garete y pasando por el disco como un trolebús. Mas luego Mercury volvería con sus maravillosas partes vocales, esta vez denotando más potencia y fuerza.
Le sigue White Queen (As It Began), la que muchos consideran la mejor balada de Queen, yo no pienso asi, porque, jojo póngase ustedes a buscar la mejor balada de Queen. Freddie parece contar todas sus penas, con voz temblorosa y arrebatadora, cuenta la desafortunada historia de la Reina Blanca, a la cual May le da más tristeza con sus oscuros arpegios de fondo, que sin avisar se transforman en un contundente trallazo a la guitarra para el impresionante estribillo.
Some Day One Day es un tema folk, que se hace demasiado largo, y como en si no da para mucho resulta un tanto aburrido. Brian toca la guitarra con algún efecto que da la sensación de que el sonido este dando vueltas sobre si misma (creo que se llama Phaser)
The Loser In The End está un tanto incomprendida, ya que es uno de los mejores temas de Taylor, pero con el tiempo la gente le acaba cogiendo manía a Roger. Es un fuerte rocker, con un audaz riff acústico/eléctrico durante todo el tema sobre el que Brian May se lanza a tonos mucho más agudos.
Ogre Battle abre la segunda cara del álbum. Tras el grito de Roger comienza un espectacular intro de guitarra y batería rebobinada, al que más tarde se une Mercury con una pegadiza melodía, cantada con toda su maestría. Es el tema más cañero de todo el álbum, puede hasta con la parte dura de Father To Son. Son incontables los licks que Brian pone a prueba en este tema, demostrando su dominio.
The Fairy Feller's Master Stroke pierde aceite, aunque reconozcámoslo; no es tan malo, tiene unas cuantas partes muy melódicas, aptas para cualquiera, su único defecto es el falsete de Freddie - del cual es un maestro -, a veces es agobiante.
Nevermore sirve de enlace, pueden escucharla tantas veces como quieran, no les cansara NUNCA, es conmovedor esa parte de "You send me to the path of nevermore, when you say you didn´t love me anymore".
The March Of The Black Queen es el resumen de todo el disco, todos los adjetivos del incio de la reseña le quedan como anillo al dedo. No deja de ser mi segunda preferida, todas esas partes de piano donde Freddie muestra toda su destreza a como cantante y teclista, o ese perfecto coro de " Here comes The Black Queen, pokin in the pile" emulando opera, y por supuesto todos los solos de guitarra, todos, y si tengo que elegir uno me quedo con el del 2:08. Toda la esencia del álbum y de Queen esta en este tema.
Por desgracia Funny How Love Is es mala con gana y ampulosa hasta la saciedad, y uno de los coros más estúpidos escuchados...Una pena.
Cierra el mítico Seven Seas Of Rhye y su veloz riff de piano y los fuertes rasgueos de Brian, unas cuantas melodías perfectas y muy contundente, ¿que más queréis?
Si sois impacientes olvidaros de este Queen II, pero no sabéis lo que os perdéis.
Oscuro, pomposo, extravagante, barroco, grandioso...Más o menos así describiría el disco de forma rápida. Si quisiera profundizar y meterme en detalles, sería daros mucho la vara, es tan amplía su composición...Es muy variado y diverso, aunque en el fondo todo sigue la misma línea.
Caracterizado principalmente por su ampulosidad, el estar lleno de arreglos hasta el fondo es el problema que todo el mundo le atribuye, mas en el fondo yo creo que es lo que le hace un disco tan gigantesco, intenten imaginar cualquiera de sus temas con solamente una guitarra, una batería, un bajo y un piano, sería horrendo, asqueroso a cualquier oreja.
En Queen II deciden probar con sonidos más complejos, pistas multi track, coros en todos los lados...todo ello para conseguir un estilo semejante al progresivo, más bien al sinfónico.
Brian May, si bien en su debut rockeaba con riffs impresionantes, en este segundo trabajo se dedica más bien a solos imposibles (The March Of The Black Queen) y orquestaciones de guitarras, que no necesariamente tiene que ser al estilo Procession.
En otros temas como Ogre Battle o Father To Son se decanta por romper las cuerdas, aporrear su guitarra y hacer vibrar las seis cuerdas alcanzando un punto único en toda su carrera, que solo igualaría en Live Killers y algún directillo más.
En ocasiones toda esa pomposidad que predomina en todo el álbum, llega a ser excesiva, lo cual es raro, pues Queen se las arregla muy bien para equilibrar sus instrumentaciones (bueno, siempre no, casi siempre), muchas veces los coros son empalagosos, y las canciones piden a gritos que se les quite partes.
Pero yo a este disco le tengo mucho aprecio, no fue ni mucho menos el primero que escuché, y me cuesta mucho escoger un disco favorito de Queen ( el A Night At The Opera no cuenta, es el mejor y mi preferido de toda la historia), ya que tengo etapas en las que prefiero a uno y otras en las que me lanzo con otro, pero creo que si no contamos el ANATO, este (y quizá también Jazz y A Day At The Races) sería el que más escucho y disfruto escuchando.
El álbum se divide en dos mitades, "La Reina Blanca" (May y Taylor) y "La Reina Negra" (Mercury), no es precisamente una opera rock, visto desde el punto de que las letras no tienen coherencia entre si, y hay canciones que solo sirven como enlace.
Unos pequeños pálpitos, sobre los que Brian toca un centenar de guitarras (en el fondo todas son la misma xD), conforman el pequeño intro llamado Procession, al que rápidamente se une el grandísimo Father To Son, con una delicada melodía "A word in your ear, from father to son", con perfectos arreglos de May, que pasan desapercibidos, pero son una delicia, y en el 2:08 la Red Special empieza a soltar gritos y berridos, mandando todo al garete y pasando por el disco como un trolebús. Mas luego Mercury volvería con sus maravillosas partes vocales, esta vez denotando más potencia y fuerza.
Le sigue White Queen (As It Began), la que muchos consideran la mejor balada de Queen, yo no pienso asi, porque, jojo póngase ustedes a buscar la mejor balada de Queen. Freddie parece contar todas sus penas, con voz temblorosa y arrebatadora, cuenta la desafortunada historia de la Reina Blanca, a la cual May le da más tristeza con sus oscuros arpegios de fondo, que sin avisar se transforman en un contundente trallazo a la guitarra para el impresionante estribillo.
Some Day One Day es un tema folk, que se hace demasiado largo, y como en si no da para mucho resulta un tanto aburrido. Brian toca la guitarra con algún efecto que da la sensación de que el sonido este dando vueltas sobre si misma (creo que se llama Phaser)
The Loser In The End está un tanto incomprendida, ya que es uno de los mejores temas de Taylor, pero con el tiempo la gente le acaba cogiendo manía a Roger. Es un fuerte rocker, con un audaz riff acústico/eléctrico durante todo el tema sobre el que Brian May se lanza a tonos mucho más agudos.
Ogre Battle abre la segunda cara del álbum. Tras el grito de Roger comienza un espectacular intro de guitarra y batería rebobinada, al que más tarde se une Mercury con una pegadiza melodía, cantada con toda su maestría. Es el tema más cañero de todo el álbum, puede hasta con la parte dura de Father To Son. Son incontables los licks que Brian pone a prueba en este tema, demostrando su dominio.
The Fairy Feller's Master Stroke pierde aceite, aunque reconozcámoslo; no es tan malo, tiene unas cuantas partes muy melódicas, aptas para cualquiera, su único defecto es el falsete de Freddie - del cual es un maestro -, a veces es agobiante.
Nevermore sirve de enlace, pueden escucharla tantas veces como quieran, no les cansara NUNCA, es conmovedor esa parte de "You send me to the path of nevermore, when you say you didn´t love me anymore".
The March Of The Black Queen es el resumen de todo el disco, todos los adjetivos del incio de la reseña le quedan como anillo al dedo. No deja de ser mi segunda preferida, todas esas partes de piano donde Freddie muestra toda su destreza a como cantante y teclista, o ese perfecto coro de " Here comes The Black Queen, pokin in the pile" emulando opera, y por supuesto todos los solos de guitarra, todos, y si tengo que elegir uno me quedo con el del 2:08. Toda la esencia del álbum y de Queen esta en este tema.
Por desgracia Funny How Love Is es mala con gana y ampulosa hasta la saciedad, y uno de los coros más estúpidos escuchados...Una pena.
Cierra el mítico Seven Seas Of Rhye y su veloz riff de piano y los fuertes rasgueos de Brian, unas cuantas melodías perfectas y muy contundente, ¿que más queréis?
Si sois impacientes olvidaros de este Queen II, pero no sabéis lo que os perdéis.


